martes, 12 de mayo de 2009

"Vitalie"


Allá por el norte, donde la raza a alcanzado cierto grado de comunión con la naturaleza, vive una gran poetisa que lucha día tras día con su ideal; es la profeta de una Venus furiosa, terrible, que clama con la fuerza de la juventud hacia un futuro de belleza y de eternidad encontradas. Rimbaud corre por sus febriles venas, y las Furias de Grecia son el estandarte triunfal de su espíritu. Fuerza, juventud, idealismo, todo esto se junta en su alma sublime, siempre dispuesta a arremeter contra cualquier obstáculo.


Aquí, en la capital, donde el anquilosamiento intelectual se hace verbo, la tierra de Sawa, de Gódax, de Valle-Inclán, se le reclama a gritos. Este cementerio de tiempos mejores necesita que el soplo finisecular resucite, y arroje a las llamas a aquellos que viven en la autocomplacencia, a aquellos que destrozan y desgarran las verdades del Ser Humano desde una modernidad falsa.



Es extraña mi querida Vitalie, una "rara" al estilo de Rubén Darío, pero una excepcional poetisa finalmente, a la que no puedo dejar de leer y de considerar como una "aristócrata del espíritu".

martes, 5 de mayo de 2009

Apuntes sobre mi "Bohème" (3º parte)

10:32 – Café Pepe Botella

¡Qué maravilloso local! Porfin algo de absenta cae por mi gaznate sediento de lo eterno. ¡Y nada menos que francesa! Más fotos colgadas, y más tranquilidad. El barrio parece que despierta del todo. La penumbra y los espejos de mi rinconcito velan mis ojos ebrios. Ni más ni menos. La ruta bohemia que esta mañana hago es arto provechosa. ¡El hada verde, el hada verde! Leo a Oscar Wilde mientras bebo, y nunca había logrado semejante sensación al estudiar sus obras. Será producto del licor lechoso de Verlaine. Un café, y, ¡Adelante, adelante! Como en los versos de Tristán Corbière:

“Va donde el viento le deja;
Es cual bazofia compleja.”

Apuntes sobre mi "Bohème" (2º parte)

10:00 – Casa Maravillas

Un tugurio como los que siempre me han gustado! Alfonso XIII me sonríe desde un marco polvoriento, junto con otros retratos y escenas del Madrid finisecular. ¡El polvo del tiempo me hace brincar de emoción! La única manera de evadirse del sufrimiento mundano es viajar mentalmente a otras épocas, ayudados por los sentidos. Des Esseintes estaría orgulloso. Una buena cerveza en este refugio para malditos. Sigo paseando mi pluma melancólica por el antiguo barrio de Maravillas. Todo un placer para los renegados que madrugamos. ¡Muerte a la realidad abrumadora! Las lámparas de estilo Art Nouveau cautivan a mi alma, en un éxtasis de sentidos refinados.

Apuntes sobre mi "Bohème" (1º parte)

9:15 – Calle Fuencarral.

Los comercios aún duermen. Las calles empedradas todavía rezuman agua. Un buen café para despertar, y una cerveza en una cafetería cualquiera. Lo que sea, con tal de dejar de pensar en lo que fui. Mi espectro se embriaga a cualquier hora, mientras haya un refugio que me acoja para escribir estas líneas. Una mesa, un cenicero, un asiento, y una cara amable que me sirva tras la barra. Y allí fuera, la vida prosigue, las tiendas despiertan, los obreros levantan el pavimento con sus máquinas. Para mí, la vida sigue detenida. Detenida hasta el fin de mis penas y de mis versos:

El ayer, firme fantasma,
cubre con velos de plata,
mientras a mi alma mata,
con los dolores del mañana.

¡Son rimas del espíritu!
Que surgen desbocadas,
del ideal enamoradas.
Son versos de mi espíritu.

El Judío Errante,…
Gritos en la nada,…
Una copa que no acaba,…