martes, 12 de abril de 2011

Oda al Cosmos Sideral




Viene de repente, como una explosión,

chispas, fuegos artificiales,

colores nunca antes vistos,

un rayo de luz sobre una flor marchita.


Ocultos entre sombras, esperamos,

vemos como el mundo sucumbe,

víctimas culpables de asesinatos,

monstruos e ídolos paganos,

sobre chimeneas, rascacielos,

nubes de humo negro.


Así están las cosas,

la vida la sociedad,

puro pseudo amor.


Rompamos la dinamo,

creemos nuevos mundos,

arte, luz, caleidoscopio,

magia sublimada de alambique,

manos de ternura sensible,

un coche descapotable,

a 140 por hora.


Una terraza acristalada,

donde nadie pueda vernos,

mientras fabricamos juntos,

día tras día,

noche tras noche,

los engranajes de un mañana,

que sea nuestro,

sólo nuestro,

donde el azul del cielo,

se mezcle con el techo negro,

el cosmos estrellado,

tenga estrellas de verdad,

y la vida entera,

por fin cobre sentido.

Erupciones, fusiones atómicas,

bombardeos celestes de arte.


Eternidad.

Actitudes