martes, 12 de abril de 2011

Oda al Cosmos Sideral




Viene de repente, como una explosión,

chispas, fuegos artificiales,

colores nunca antes vistos,

un rayo de luz sobre una flor marchita.


Ocultos entre sombras, esperamos,

vemos como el mundo sucumbe,

víctimas culpables de asesinatos,

monstruos e ídolos paganos,

sobre chimeneas, rascacielos,

nubes de humo negro.


Así están las cosas,

la vida la sociedad,

puro pseudo amor.


Rompamos la dinamo,

creemos nuevos mundos,

arte, luz, caleidoscopio,

magia sublimada de alambique,

manos de ternura sensible,

un coche descapotable,

a 140 por hora.


Una terraza acristalada,

donde nadie pueda vernos,

mientras fabricamos juntos,

día tras día,

noche tras noche,

los engranajes de un mañana,

que sea nuestro,

sólo nuestro,

donde el azul del cielo,

se mezcle con el techo negro,

el cosmos estrellado,

tenga estrellas de verdad,

y la vida entera,

por fin cobre sentido.

Erupciones, fusiones atómicas,

bombardeos celestes de arte.


Eternidad.

Actitudes


jueves, 13 de enero de 2011

Aun no ha amanecido en tu piel...



Aun no ha amanecido en tu piel,
solo se han levantado,
triste ya mi corazón enamorado,
pequeñas volutas de negra hiel.

Quién marchitó las firmes rosas,
antaño, tiempo atrás, florecientes,
cuando eramos voluntades valientes,
que se entrelazaban misteriosas.

Escondidos en el gemido rutilante,
en un sadismo sensual,
sin ninguna razón cabal,
prisión carnal, pero de amante.

Quién derramó el cáliz dulce,
de los sueños desaparecidos,
de los rumores interrumpidos,
y puestos en este fatal cruze.

Que se deshace entre llamaradas,
de pasión, qué se yo,
quizás de puro orgullo,
pero no del todo apagadas.

Tedio increible el de este sentido,
esta melancolía que no termina,
y que ya raramente me ilumina,
estando yo tan cerca y tan lejos del olvido.