martes, 5 de mayo de 2009

Apuntes sobre mi "Bohème" (1º parte)

9:15 – Calle Fuencarral.

Los comercios aún duermen. Las calles empedradas todavía rezuman agua. Un buen café para despertar, y una cerveza en una cafetería cualquiera. Lo que sea, con tal de dejar de pensar en lo que fui. Mi espectro se embriaga a cualquier hora, mientras haya un refugio que me acoja para escribir estas líneas. Una mesa, un cenicero, un asiento, y una cara amable que me sirva tras la barra. Y allí fuera, la vida prosigue, las tiendas despiertan, los obreros levantan el pavimento con sus máquinas. Para mí, la vida sigue detenida. Detenida hasta el fin de mis penas y de mis versos:

El ayer, firme fantasma,
cubre con velos de plata,
mientras a mi alma mata,
con los dolores del mañana.

¡Son rimas del espíritu!
Que surgen desbocadas,
del ideal enamoradas.
Son versos de mi espíritu.

El Judío Errante,…
Gritos en la nada,…
Una copa que no acaba,…